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Blog · Estética y ortodoncia

Cómo cuidar tu ortodoncia y tu diseño de sonrisa para que el resultado dure

Un buen resultado se protege con hábitos sencillos: higiene, retenedores, controles y algunos cuidados que casi nadie te cuenta.

Por el equipo de Ponce Odontología · · 3 min de lectura

Terminar una ortodoncia o un diseño de sonrisa se siente como llegar a la meta. Pero el resultado se mantiene gracias a lo que pasa después: cómo limpias tus dientes, si usas los retenedores y si vuelves a tus controles. Estos son los cuidados que más diferencia hacen.

Durante la ortodoncia

Una higiene más minuciosa

Los brackets y los mini-tubos crean rincones donde la placa se queda con facilidad. Si no se limpia bien, pueden aparecer manchas blancas en el esmalte o inflamarse las encías.

  • Cepíllate después de cada comida, con un cepillo de ortodoncia o uno de cerdas suaves.
  • Usa cepillos interdentales para limpiar entre los brackets y debajo del arco.
  • Pasa hilo dental con un enhebrador al menos una vez al día.
  • Si te cuesta, un irrigador bucal puede ayudar como complemento, no como reemplazo del cepillado.

Cuidado con lo que muerdes

Los alimentos muy duros o pegajosos pueden despegar un bracket o doblar el arco. Evita morder hielo, caramelos duros, crispetas sin reventar o lapiceros, y corta en trozos pequeños las frutas y alimentos firmes.

Si usas alineadores

  • Quítatelos para comer y para tomar cualquier bebida distinta del agua.
  • Cepíllate los dientes antes de volver a ponerlos, para no encerrar restos de comida.
  • Lávalos con agua fría y un cepillo suave; el agua caliente puede deformarlos.
  • Guárdalos siempre en su estuche: muchos se pierden envueltos en una servilleta.

Después de la ortodoncia: los retenedores

Los dientes tienen “memoria” y tienden a volver a su posición anterior, sobre todo en los primeros meses. Los retenedores mantienen el resultado. Pueden ser fijos, un alambre delgado pegado por detrás de los dientes, o removibles, una placa que se usa según la indicación del especialista.

Lo más importante es seguir el tiempo de uso que te indiquen. Si un retenedor se rompe, se despega o deja de ajustar, escríbenos: es más fácil corregirlo a tiempo que volver a mover los dientes.

Si te hiciste un diseño de sonrisa

Las carillas son resistentes, pero no indestructibles. Estos hábitos ayudan a que duren:

  • No las uses como herramienta: nada de abrir empaques, morder uñas o sostener objetos con los dientes.
  • Si aprietas o rechinas los dientes al dormir (bruxismo), pregunta por una placa de protección nocturna.
  • Las carillas de disilicato de litio son muy estables en el color; las de cerómero pueden pigmentarse con el tiempo con café, vino o tabaco, así que conviene moderarlos.
  • Cuida tus encías: una encía sana es parte del resultado estético.

Si te hiciste un blanqueamiento, durante las primeras 48 horas evita café, vino tinto, tabaco y salsas oscuras. Que el tono se mantenga depende sobre todo de tus hábitos.

Los controles no son opcionales

Una revisión y limpieza cada seis meses, en general, permite detectar a tiempo caries, problemas de encías o el desgaste de una restauración. Tu odontólogo puede indicarte otro intervalo según tu caso.

Cuándo escribirnos sin esperar al control

  • Sensibilidad o dolor que no cede después de unos días.
  • Una carilla que se mueve, se astilla o cambia de color.
  • Un bracket suelto o un alambre que pincha.
  • Un retenedor que ya no ajusta.
  • Encías que sangran con frecuencia al cepillarte.

Este artículo es informativo y no reemplaza las indicaciones de tu odontólogo, que pueden variar según tu tratamiento.

Siguiente paso

Ver diseño de sonrisa